II
Igual que se paladea
una copa de buen vino,
del mismo modo, degusta
el poema: lentamente,
con deleite, regresando,
obligando a todo el tiempo
del universo a posarse
en este preciso instante
tuyo por antonomasia.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario