jueves, 1 de diciembre de 2016

Con voluntad


Leí muchos libros, descifré lo que guardaban y se afirmaron en mi corazón los escritos de los filósofos, pues aprendí las palabras de los sabios y conocí sus debates, y comparé todo ello con lo que yo iba conociendo, y supe que estaban de acuerdo en muchas cosas: en la ordenación del tiempo en años, meses y días; en la naturaleza de los cuerpos; en lo referente a las enfermedades y en lo que toca a las medicinas apropiadas para la salud. Y si lo escribían, me esforzaba por conocerlo, de modo que comencé a estudiar sus libros y fui entendiendo su contenido: las condiciones físicas, los asuntos de las dolencias y las formas de medicar. Y aprendí tanto sobre ello que empecé a tratar enfermos. Y ya convertido en médico, me pregunté cuál de las cuatro finalidades debía buscar en la vida: si disfrutar de placeres, o ser famoso, o adquirir riquezas, o salvar mi alma. Pues, con voluntad, se puede conseguir cualquiera de las cuatro.


[Calila y Dimna (Págunas de Espuma, 2016). Edición de José María Merino]





martes, 29 de noviembre de 2016

Peonza 118



La revista Peonza, en su número 118, se ocupa del apasionante momento que estamos atravesando entre las dos orillas de la lectura -y sus derivados-: la lectura en soporte impreso y la lectura en formato digital.

Empieza con un artículo de Daniel Escandell, quien reflexiona sobre lo transmedia, las comunidades de fans y las conclusiones a que llega a partir de una entrevista hecha a un grupo de jóvenes que escriben en la red. 
Contiene una entrevista al sociólogo César Rendueles alrededor de internet, el uso de la tecnología digital, los cambios en el modo de leer, la relación de la tecnología con la enseñanza y sus profesionales...
También hay una entrevista con el ilustrador Fernando Vicente, cuyas imágenes recorren este número de la revista, y, cómo no, el lógico espacio reservado al centenario de Roald Dahl.
Destaco, como siempre, un fragmento que me ha gustado especialmente. Es parte de la conclusión del artículo de Daniel Escandel:
Estos adolescentes no son ajenos a las aplicaciones, a los videolibros ni a ninguna de las tendencias del mercado literario actual ni de cómo se desdibuja la frontera con otras formas de entretenimiento. Parece que quieren delimitar qué hacer en cada momento: si quieren leer, prefieren leer en formato tradicional;  si quieren jugar con un videojuego, quieren que este responda a los cánones de su propia industria
Hay más cosas sobre papel, pantallas, lectura, libros..., pero mejor os acercáis a la revista y os engañáis por vuestros ojos y vuestras hojas. 










domingo, 27 de noviembre de 2016

miércoles, 23 de noviembre de 2016

Calle Toledo 15


Durante los dos últimos meses hemos vivido en Parla, y seguimos viviendo, la dramática situación de unas mil personas que sobreviven sin electricidad en un edificio conflictivo, aberrante desde antes incluso de ser levantado, desde que un terreno dotacional fue convertido en habitacional, desde que viviendas temporales se convirtieron en viviendas sociales, desde que la titularidad privada pasó a titularidad ni-contigo-ni-sin-ti-tienen-mis-males-remedio... El corte de electricidad ha sido el detonante de un conflicto social explícito, pero el problema es mucho más profundo y complicado, porque afecta a personas y a situaciones de diversa naturaleza. Hay personas que se sienten estafadas y tuvieron que abandonar unas viviendas compradas con todas las de la ley, la misma ley que se incumplió en ese aberrante edificio desde el principio; hay personas que a pesar de ocupar irregularmente unas viviendas que necesitaban -y necesitan-, han tratado -y siguen tratando- de regularizar su situación; hay personas que se han aprovechado de personas y personas que no tienen intención de regularizar nada... Hay responsabilidades políticas y administrativas prolongadas en el tiempo, que afectan a la calidad y la titularidad del edificio, a la normalización de sus ocupantes, al pago de alquileres y gastos, que habrá que depurar. Y hay un sesgo cultural, racial, geográfico, religioso, en el tratamiento del asunto, que lo contamina más todavía... Sin embargo, tanta complejidad me sugiere una triple evidencia de una sencillez pasmosa: mi bienestar está indisolublemente unido al bienestar de mi vecino; mis impuestos deben servir, entre otras cosas, para que todas las personas de mi entorno tengan cubiertas sus necesidades básicas y algunas más; y la pobreza no es delincuencia, sino inadmisible, la vergüenza inadmisible de una sociedad que se llama desarrollada. Y en eso no debería haber enfrentamiento.



lunes, 21 de noviembre de 2016

Los refugiados de Claudel


La nieta del señor Linh
Philippe Claudel
Edición: Salamandra, 2006
Traducción de José Antonio Soriano



Un anciano en la popa de un barco. En los brazos sostiene una maleta ligera y a una criatura, todavía más ligera. El anciano se llama Linh. Es el único que lo sabe, porque el resto de las personas que lo sabían están muertas.

En el primer párrafo de esta novela corta apreciamos ya gran parte de sus componentes. Es una historia de refugiados, de guerra, de muerte y de soledad. Está contada con frases cortas, en tiempo presente, por un narrador en tercera persona con un grado contenido de omnisciencia centrada en el protagonista, algo que al final tiene su explicación y su justificación narrativa.
El señor Linh llega a otro país, donde es alojado temporalmente en un centro de refugiados. Está solo, no conoce a nadie, ni habla el idioma, e incluso los demás refugiados lo tratan fríamente y con cierto desdén. Toda su atención se concentra en el cuidado de la criatura que tiene a su cargo, su nieta Sang Diu. Gracias a los paseos que da por los alrededores, conoce al señor Bark, un hombre robusto y afable, con quien entabla una hermosa relación de amistad. A pesar de no entenderse con palabras, se compenetran, se reconfortan y se convierten, mutuamente, en una presencia indispensable que enriquece sus solitarias vidas. Pero al señor Linh lo trasladan un día y esa segunda migración, esa repetición del aislamiento y la incomprensión se le hace insoportable, por lo que decide escapar.
La historia que nos ofrece Claudel es dura, terrible, y su manera de desarrollarla, con ternura y concentrada en el señor Linh y algunos retazos significativos de su vida, no le quita peso, a contrario, comprobamos que las historias más terribles lo son sobre todo por las personas a quienes afectan, lo son cuando "descienden" al nivel de lo humano. Y en este caso, además, el autor juega con una sorpresa final que nos deja deslumbrados y da sentido a detalles y pequeñas extrañezas que han ido salpicando la narración desde el principio.

De Philippe Claudel me sorprendió y gustó mucho Almas grises, y ahora me ha vuelto a sorprender y a gustar con esta historia. Ambas novelas comparten un estilo lleno de sensibilidad, amante de la economía de personajes y recursos, capaz de crear ambientes y personalidades con unas pocas pinceladas, de lograr emocionar sin caer en el regodeo y la evidencia de lo explícito.
Y me gusta sobre todo haber llegado a esta novela a través de mi hija, a quien se la recomendó un compañero de facultad. 



miércoles, 16 de noviembre de 2016

lunes, 14 de noviembre de 2016

Libros que me gustan


La princesa del sol
David Grossman
Ilustraciones de Michal Rovner
Traducción de Rosa Méndez
Edición: Sexto Piso, 2016


A Lucía le sorprende saber que su madre será la reina del sol mañana, pero sus dudas se disipan cuando sabe que ella será la princesa. Madrugan y, aún de noche, van a despertar al sol, esa es su misión secreta. Lo invocan, cantan y danzan, hasta que el sol nace ese día e ilumina la vida de las personas. Y por la noche, rubricando su poderosa misión, madre e hija lo acompañan por el otro lado en su reatirada tras el mar.
Una historia poética, tierna, emocionante, optimista. La complicidad de la madre y la hija, el juego, la magia, en un álbum muy cuidado, con las ilustraciones a lápiz de colores, minimalistas, diminutas, de aire infantil, que transmiten una expresividad inversamente proporcional.
De una sensibilidad admirable, este álbum me ha causado una emoción imprevista. Me ha recordado lo hermoso que es inventar los mayores "disparates" para compartirlos con los hijos, la satisfacción que como padre he conseguido alguna vez, cuando, jugando con mis hijos, se ha fomado esa burbuja de fantasía, completamente real, mágica, absoluta, dentro de la cual hemos vivido intensamente, aislados de las tristes limitaciones de la realidad.
Un álbum para leer con los pequeños, pero también para practicar de vez en cuando.

  



viernes, 11 de noviembre de 2016

martes, 8 de noviembre de 2016

Libros que me gustan


 ABC
Xavier Deneux
Edición: Combel, 2016



Puro diseño. Este abecedario nos presenta a doble página una letra o un grupo letras asociadas a una palabra en inglés, con la correspondencia en castellano, e integradas en una ilustración de referencia.
Las letras tienen volumen y las ilustraciones tienen huecos en los que las letras se incluyen cuando cerramos el libro.
Puro diseño, limpio, claro, de dibujos y fondos planos en contraste con el volumen mencionado antes.
Es un álbum muy atractivo, ideal para acercar a los prelectores a las letras -a las leras mayúsculas-, pero no menos adecuado para acercar a los ya lectores, tengan la edad que tengan, al gozo de una propuesta estética original y muy bien realizada.








miércoles, 26 de octubre de 2016

jueves, 20 de octubre de 2016

Haiku-ento



Participé en el primer festival de cuentos Parla Cuenta, celebrado el pasado 15 de octubre. Y ése es el texto que publico este mes en el periódico Noticias de Tu Ciudad. Lo que conté es, más o menos, esto:































Me senté en un banco del parque a la espera de la inspiración, la musa, el hada. Si no haces nada, las cosas se solucionan a tu favor. Es lo que se conoce como "hacer un Rajoy"... O "un Pleno Parleño", si hablamos a nivel local, donde 7 pueden más que 20, también sin mover un dedo. Pues yo, en el banco, esperaba. Y el hada vino y me dijo “hola” y yo imaginé un cuento brevísimo: Hola” fue lo primero que oyó cuando rompió contra las rocas. Vaya, aquello funcionaba. Me dejé aconsejar. “Empieza por el principio”, me dijo, y yo, un haiku: Comienza el cuento. / Se miran, “qué emoción”, / niño y fantasma. “No sólo los niños, hombre, amplía el espectro”, me sugirió, y yo, “espectro, claro”, otro haiku: De noche, el cuento / convoca a los fantasmas / de carne y hueso. Fantasmas y trastocar o previsible... dos recursos infalibles: —¿Cómo distinguir a un fantasma? –dice él. —Por tres indicios que son tres ausencias –responde ella–: no usa las puertas, no envejece y no sangras... ¿Ves? Ella, siempre es ella la mala, ¿verdad? Bueno, la tradición y los estereotipos pueden ser un buen motivo inspirador, trastocándolos, claro: En compota, asadas, en bizcocho, tarta Sacher, como sidra, zumo, en licor, granny, reineta, fuji, starking, golden, verde doncella… Muchos años después, una Eva longeva seguía seduciendo a su Adán cada día. Por un momento pensé que me estaba complicando la vida sin necesidad... Pero no, me la estaba complicando con necesidad, porque es sabido: Las buenas hadas / se meten en camisa / de once varitas. Efectivamente. Y al atardecer me desleí en el banco de aquel parque, desaparecí, que es lo que le pasa a quien no mueve un dedo para nada, me hice haiku: El narrador / ha desaparecido / dentro del cuento. Fin.




lunes, 17 de octubre de 2016

Comunicado de Urge Parla


Urge Parla tampoco quiere que el Ayuntamiento pague la luz a los vecinos, prefiere que puedan pagársela por sí mismos.

La Plataforma por los Servicios Públicos de Parla lleva años denunciando que la situación de Parla es insostenible. Los vecinos de nuestra ciudad hemos sufrido las consecuencias de la crisis en mayor medida que otros municipios de la zona. Como resultado de todo esto, tenemos/somos una población sin recursos, frustrada y con necesidad de mucho apoyo, tanto a nivel laboral, como a nivel social. Lo estamos pasando muy mal, eso es incuestionable. Como dato, podemos recordar que cerca de 3.000 familias reciben ayuda alimentaria cada mes, que unas 32.000 personas están en situación de pobreza y otras tantas cuentan con múltiples dificultades.

En este contexto, el día 26 de septiembre Gas Natural Fenosa cortó la luz al edificio de la calle Toledo 15, debido a la gran deuda contraída con la empresa. Por supuesto, pensamos que no es responsabilidad del consistorio, ni de los vecinos de Parla, el asumir el pago de dicha deuda. Alguien deberá hacerlo, posiblemente, y para ello quizás sería más adecuado pensar en la cadena de responsabilidades que desde la construcción hasta la fecha ha desembocado en la situación en la que está este edificio, en el que viven cerca de 270 familias, no lo olvidemos. No es sólo un problema de la electricidad (luz, cocina, agua caliente...), también es un problema de regularización, de titularidad, de necesidad, de convivencia... Un problema complejo y grave que hace necesaria una Administración a la altura de las circunstancias, una Administración que busque soluciones, que implique a las otras administraciones, que asuma su función de agente igualador y pacificador, porque es su obligación velar por la calidad de vida de los vecinos, garantizar la igualdad de oportunidades, proporcionar las condiciones necesarias para que todos los vecinos, todos, puedan ejercer sus derechos y responsabilidades plenamente.

El problema de Toledo 15 no es único. Es uno de los conflictos derivados de la falta de empleo, de las dificultades de acceso a la vivienda, de unas políticas sociales nefastas y de la falta continuada y a largo plazo de recursos en una ciudad de 130.000 habitantes. Éstas son algunas de las razones por las que el pasado mes de mayo se llevó al Pleno Municipal, donde se aprobó por unanimidad, el Plan de Garantía de los Derechos de la Ciudadanía. Un Plan que mejore las condiciones de vida de los vecinos, atendiendo a todas las necesidades de forma integral, abordando cada uno de los aspectos que componen la problemática de los vecinos de Parla. Un Plan que, a pesar de haber sido aprobado por todos los grupos, aún no se ha puesto en marcha y no sabemos por qué razón.

Por otro lado, queremos recordar, a nuestros vecinos, pero también a nuestros gobernantes, que Parla siempre ha sido una ciudad acogedora, solidaria, inclusiva, capaz de recibir en su seno a gente de cualquier procedencia y condición. La diversidad forma parte del ADN parleño. No hace falta retroceder en el tiempo para recordar las condiciones en las que muchos parleños y parleñas hemos vivido, y todo lo que hemos tenido que caminar, juntos, para poder ir avanzando hasta llegar a tener lo que tenemos.


domingo, 2 de octubre de 2016

viernes, 30 de septiembre de 2016

martes, 27 de septiembre de 2016

El lenguaje de Menéndez Salmón



El corrector
Ricardo Menéndez Salmón
Booket, 2010


Los atentados del 11 de marzo de 2004 en Madrid sirven a Vladimir, escritor voluntariamente retirado y corrector en activo, para reflexionar sobre su vida y su obra, por un lado, y sobre el uso infame que el poder hace de los medios y del lenguaje, por otro. La estupefacción ante la violencia se combina con el dolor y la cotidianidad, y fruto de esa mezcla es esta novela corta que sirve para que Vladimir recupere su condición de escritor y la reúna con la de su actual oficio para afrontar algo que no es posible corregir: la realidad en su versión más cruda y la mentira más infame.
Mediante su capacidad analítica y crítica, y en alternancia con sus cuestiones personales y editoriales,  Vladimir va desgranando la jornada terrible y repasando las apariciones en los medios de los políticos de turno, las diferentes teorías que se van exponiendo, la malintencionada manipulación de la palabra que aplican quienes detentan el poder.
El repaso que hace del uso del lenguaje por parte del poder y su relación con los artistas y el arte, centrándose en algunos casos concretos (Platón, Virgilio, Constantino el Grande, George W. Bush, Juan José Ibarretxe, Arnaldo Otegi -el capítulo VIII es rotundo-, Aznar, Acebes...) no tiene desperdicio y con breves pinceladas nos ofrece un panorama bastante interesante, a la ver que preocupante.

Una de las muchas perlas que nos deja Vladimir/Ricardo en esta novela corta:
El escritor es la persona que analiza "esa mierda" [en referencia a una frase de Bush padre aludiendo a los conflictos en oriente próximo] abstracta que el político derrama sobre los mapas. Y en esa meticulosa y no siempre placentera lección de escatología, en ese arduo proceso para desentrañar los detalles que hacen que "esa mierda" sea lo que es, y no otra cosa, es donde el escritor encuentra su mayor premio: la dignidad.


domingo, 11 de septiembre de 2016

Aprender cansa


Una cosa que he aprendido durante estos meses de no gobierno es que uno puede tumbarse a la bartola, puede no intentar absolutamente nada para alcanzar acuerdos y conseguir apoyos, y a cambio alcanzarlos y conseguirlos. Y esto me recuerda que he aprendido otra cosa: lo bueno de autoerigirse en habitante del centro político es que se puede pactar indistintamente con la izquierda y con la derecha más próximas, sin rubor ni reparos, porque, como dice el chiste, soy un hombre de principios, tengo muchos, así que si no te gustan éstos, tengo aquéllos; lo cual me lleva a otra cosa que he aprendido y que no quiero olvidar: no importa lo que uno haya dicho hace unos meses (nunca apoyaremos al PP si Rajoy sigue siendo Rajoy), como no importa lo que otro haya hecho durante muchos años (sé fuerte, Bárcenas, te admiro, Rita, os quiero, amigos del partido que me aportáis tanto, sobre todo en B), porque los votontos, digo los votantes olvidamos pronto o, peor, aceptamos con indiferencia legendaria a Diego donde se dijo digo. Y con esto caigo en la cuenta de otro aprendizaje: los partidos que surgieron con la necesidad urgente de regenerar la política patria han relajado el nervio una vez incluidos en el circo, digo en el cerco de la arena parlamentaria y ni Podemos puede gran cosa, en vista de su limitado juego de cintura con el PSOE y su pobre alianza con IU, ni Ciudadanos quiere cosa grande, puesto que ha elegido formar parte del gobierno, de cualquier gobierno, y eso pasará factura... ¡Ahí va!, entonces ha hecho bien, porque se ha aliado finalmente con el mejor maestro y, ahora, con aprender a caminar deprisa, comparecer despacio, meter la mano, sacar tajada y tumbarse a la bartola, lo tendrá chupado para superarlo. Lo cual me recuerda que chupar comparte significado con absorber… Ya veremos quién a quién. Agotador.




martes, 6 de septiembre de 2016

Desde la bici (XXXIV)


6 de septiembre de 2016. Entre Parla, Fuenlabrada y Humanes. 8-9 am.




Soy sombra de mi sombra,
ella me arrastra,
ella es mi cuerpo.



viernes, 2 de septiembre de 2016

La biografía de Luis Rodríguez


Novienvre
Luis Rodríguez
Tropo Editores, 2016


Estás pasando unos días de vacaciones en una ciudad cualquiera (bueno cualquiera no, mejor que sea una ciudad agradable, bien situada, con alrededores atractivos, como los valles pirenaicos, por ejemplo) y coincides con una feria del libro local, sorprendentemente bien nutrida de casetas, editoriales, librerías. Paseas por ella y te detienes ante el mostrador de una pequeña editorial cuyos libros te llaman la atención, por la buena pinta que tienen, por las cubiertas tan bien ilustradas. Ojeas alguno, el editor te explica, intercambiáis comentarios, te llevas un libro y te regala otro.
Semanas después lees el libro comprado, una novela corta, género que tanto te gusta, dejando el prólogo de Ricardo Menéndez Salmón para el final. Te gusta la historia de Luis Rodríguez (autor, narrador y protagonista comparten nombre), desde la infancia en el norte peninsular, con las referencias precisas y gráficas a la vida en un pueblo, hasta la edad adulta, con la personalidad conformada y las responsabilidades al acecho. Te gusta esta historia de crecimiento personal, de antihéroe poco atractivo y -casi- nada ejemplar, de referencias a una sociedad algo gris y triste.
Te gusta el estilo, las frases cortas y contundentes, las referencias humanas, los capítulos cortos, las rupturas de la linealidad, los vacíos, los personajes, el final... Te gusta la edición, cuidada, pulcra, bien hecha, y el objeto libro, el tamaño, el papel. Te gusta Luis Rodríguez y te gusta Tropo Editores.
Te gusta comprobar, de nuevo, que el tamaño de una editorial no tiene nada que ver (y no debería tenerlo) ni con la calidad de su catálogo ni con la de sus criaturas.



martes, 30 de agosto de 2016

La vida de Carlos Álvarez


Los sueños, el amor, las intenciones
(Obra poética completa)
Carlos Álvarez
Edición de José Luis Esparcia
Adeshoras, 2016



Debería ser uno de los acontecimientos editoriales del año, pero es muy posible que la edición de las poesías completas de Carlos Álvarez pase desapercibida. Los motivos serán dos, casi tres: uno, que nunca ha sido un autor presente en el candelero; dos, que el trabajo lo ha hecho una pequeña editorial, y casi tres, que hablamos de poesía y ya sabemos lo que pasa con eso en los medios de comunicación, que o se remedian los dos primeros motivos o no hay nada que hacer.
Pero no importa demasiado si al final hay alguien que esté dispuesto a jugarse los cuartos para desarrollar el trabajo que quiere y cree que debe desarrollar. Así, los lectores de poesía estamos de enhorabuena gracias a Susana Noeda, la responsable de la editorial Adeshoras, que ha hecho un trabajo de calidad, cuidado y serio, y a José Luis Esparcia, responsable del trabajo, inmenso, de recopilación y edición literaria. Ambos, junto con el autor, han sido capaces de reunir en estos dos volúmenes los poemas de Carlos Álvarez publicados en libros desde 1964 hasta 1993, fecha en la que decide dejar de escribir. Son, pues, poemas de un ciclo cerrado, de una trayectoria vital de treinta años, imprescindibles para conocer y sentir una etapa de nuestra historia y nuestra sociedad. Son también, como su autor, poemas viajeros y rebeldes, crecidos al margen del poder y los poderes, testimoniales además de políticos y comprometidos, incluso juguetones a veces.
El título ya recoge los tres pilares sobre los que se asienta la poesía de Carlos Álvarez. Los sueños de una vida en común, solidaria y respetuosa, sin tiranías ni abusos; el amor, la vertiente íntima y más personal, y las intenciones, el grito y la denuncia, el compromiso y la lucha. Y en el interior, el lenguaje sencillo y “normal” acerca la poesía a la calle, a la casa, a la persona, pero transmitiendo sensaciones nada sencillas, porque afectan a ideas, circunstancias, hechos y personas que nos recuerdan que somos seres sociales a la vez que individuales y estamos obligados a ver, oír, hablar, pensar... nuestra situación en el tiempo y el espacio.

Doy las gracias a los responsables por la iniciativa y pido a los lectores correr la voz, porque publicaciones como ésta son tan raras como valiosas y no deben pasar desapercibidas.

Y acabo con un poema dedicado a Blas de Otero, del libro antológico Como la espuma lucha con la roca (1977), que incluye poemas no aprobados por la censura en libros anteriores. Es un poema que, a mi juicio, resume la actitud del poeta -y quizá también del lector- frente a la poesía y la vida:

Un poema sin sangre
no es posible
cuando en la tierra hay sangre.

Canción sin barro
no la canta
pueblo color de barro.

Palabra sin semilla
no la dice
quien con el pueblo siembra la esperanza.



sábado, 27 de agosto de 2016

jueves, 25 de agosto de 2016

Libros que me gustan: 2 abecedarios


PanAbcdario
Ana Rosetti
Ilustraciones: Carlos Pan
Edición: Torremozas, 2014

Cada letra es excusa-motivo para desarrollar una historia, plasmar un instante, expresar una sensación, que las ilustraciones convierten en poema visual con letra y hombrecillo actuando sobre ella.


J

Jirones caídos
de palabras viejas
que ya nadie usa
y nadie recuerda.
Alguien va buscando
entre lo que queda,
pedazos aún vivos
para hacer poemas.



Poemas alfabéticos para días ñuviosos
Nuria Gómez de la Cal
Ilustraciones: Guiomar Pellejer Zaera
Edición: Torremozas, 2015

Cada poema está compuesto por palabras que empiezan por la letra en cuestión. Las ilustraciones son composiciones gráficas que integran la letra en un poema visual sugerente y creativo.


Herida

Herida de habitar tu helada hombría,
harta de honestidades de hojalata,
husmeo entre los halagos herrumbrosos
y no hallo un hombro hermano hospitalario
donde hacinar mis hambrientos huesos.
El horror que te honra me humedece,
y me hace hoja harapienta entre la hierba,
mientras las hadas hunden, homicidas,
sus hachas de hormigón en mis heridas.





domingo, 21 de agosto de 2016

Vivir, leer


Porque el olor del libro es la quintaesencia de todos los olores, la geografía del héroe, el tópico de la quietud y los bosques nemorosos. Todo libro es pasaje. Cuando abro un volumen y aspiro sus páginas, ya no estoy allí. Mucha gente no puede entender que Tucídides huela a aurora de islas griegas, pero es así. (Nunca he estado en Grecia, pero mi convicción es irrefutable precisamente porque es irracional). Se puede vivir sin leer, es cierto; pero también se puede vivir sin amar: el argumento hace aguas como una balsa capitaneada por ratas. Sólo quien ha estado enamorado sabe lo que el amor regala y quita; sólo quien ha leído sabe si la vida merece la pena de ser vivida sin la conciencia de aquellos hombres y mujeres que nos han escrito mil veces antes de que naciéramos. Y que nadie se sonría ante estas líneas. Por una vez, y sin que sirva de precedente, han sido escritas sólo desde la emoción.


Ricardo Menéndez Salmón: El corrector (Booket, 2010)