martes 20 de marzo de 2012

Disiento, disienta

Sinergiasincontrol.com

El caudal de opiniones que provocó el artículo de Ignacio Bosque sobre el uso sexista del lenguaje y la invisibilidad de las mujeres, publicado por El País el 4 de marzo y suscrito por 26 miembros de la RAE, me parece lógico, oportuno e ilustrativo.
Si opinar es saludable, disentir es más saludable, en cualquier ámbito de la vida, porque exige tener ideas y argumentos para expresarlas; el intercambio de argumentos es lo que enriquece a las partes y saber escuchar es tan valioso como saber expresar. Lo echo de menos en esta sociedad nuestra, donde la crítica adopta la forma de insulto y de marketing con igual desparpajo, en esta sociedad tan dada a emitir mensajes dirigidos a quienes ya los esperan y desean y, por tanto, no los necesitan más que para reafirmarse en su postura. Lo echo de menos en los medios de comunicación, definitivamente ajenos a la objetividad informativa, en los mítines de las campañas electorales, que se han convertido en ceremonias de autoafirmación más cercanas al funcionamiento de una secta que al de un partido político, en la mayoría de las tertulias y los debates, donde los interlocutores hablan con el eco de las siglas y las ideologías a las que están vinculados.
El texto de Ignacio Bosque exponía, entre otras cosas, la distinción que se ha se hacer entre género gramatical y género sexual, y apuntaba que la corrección política no puede, ni debe, ser tan exagerada que convierta nuestro idioma en otro distinto, entre otras cosas porque las imposiciones no se llevan bien con la lengua. Partía del análisis de nueve guías editadas al respecto por varias instituciones y sindicatos, y durante días fue completado con otros, muchos, comentarios, a favor y en contra, en diferentes medios.
Ha sido bonito -sí, bonito-, leer y escuchar los argumentos en uno y otro sentido, hasta comprobar que, como en las buenas novelas, no hay una única solución, una única postura acertada, no. Con las piezas de ese gran puzzle que es la opinión plural razonada, cada uno -y una- deberá configurar su propia postura. Así es y así debe ser, por muchas guías que se publiquen sobre el uso más y mejor de cualquier tema, temo.


Artículos publicados en El País que han tratado el tema del sexismo en el lenguaje: aquí los artículos de Ignacio Bosque, Pedro Álvarez de Miranda y Winston Manrique Sabogal, aquí los de Milagros del Corral e Inés Alberdi, y aquí el de Rosa Montero.


Pincha sobre la leyenda de la ilustración para ver el blog del que ha sido tomada.


jueves 15 de marzo de 2012

Libros que me gustan

 
Casualidad
Texto: Pepe Monteserín
Ilustracones: Pablo Amargo
Edición: Barbara Fiore, 2011

¿Qué es la casualidad? Una disculpa de los que no entienden las cosas.
Basta que yo haya nacido en Ventoso para que desprecie la casualidad.
 Así empieza este álbum ilustrado de 43 cm de largo por 14 de ancho que, si no fuera por el título, diríamos que habla del viento. Es una obra que nos habla del viento y de un lugar que en el nombre ya tiene su condición, Ventoso. El viento condiciona la vida de ese lugar, del espacio que es Ventoso y de quienes lo habitan. En eso consiste el libro, casi exclusivamente, hasta que el narrador nos habla de su amiga Racha, y de las cosas que hacía con ella hasta la desaparición de Ventoso, dicen que bajo las aguas de un pantano.
El álbum es todo un catálogo de actividades y situaciones posibles gracias a la acción del viento, incluidos 21 veletas, 20 cometas y 21 molinos de viento del mundo: "los niños jugábamos a las cometas y también a mirar el cielo, como quien mira un río", "¡Cuántas tardes salí con mi amiga Racha por la orilla del cielo a pescar con nuestras cometas!". So ntodas cosas que ocurren "no por casualidad", lógicamente.
Es una obra en la que texto e ilustraciones ya se aproximan,  ya se alejan, como llevados por rachas de viento caprichosas, aumentando con ese vaivén la riqueza de la historia. Si el texto de Pepe Monteserín es tan breve como emotivo, las ilustracones de Pablo Amargo son  tan  frías (iba a escribir "técnicas") como juguetonas y unas veces cuentan su propia historia, mientras que otras veces interpretan el texto de manera sorprendente. 
El diseño gráfico al servicio de la literatura infantil... de la literatura, mejor dicho, y me encanta que así sea, porque supone una aportación más a ese mundo tan nutrido de apuestas originales y estéticamente tan novedosas que es el de la literatura... la literatura infantil, mejor dicho.

Un libro recomendado para lectores a partir de ocho años, dispuestos a sentir y observar...



lunes 12 de marzo de 2012

Ciclo


De repente un día cualquiera
el ídolo se tambalea,
se llena de grietas y moho,
parece más viejo que antiguo,
no sucio, tampoco limpio.

Qué desconcierto.
Qué hacer con él ahora.

Un rato de observación
retrasa la decisión
para pasar a la acción.

Menos mal, porque si no...

La mano lo palpa insegura,
la vista lo escruta,
la boca lo besa...

Crecemos.
Hemos crecido,
y de repente el mundo a los pies.

El ídolo ya no lo es,
ahora lo somos.

¡Nada entre el cielo y nosotros!

Nada ni nadie.

Bajamos la vista a la tierra
y allí están minúsculos todos,
adorándonos a su modo,

llenándonos de babas,

llamándonos “papá”.

jueves 8 de marzo de 2012

¡Nuevo libro!


Ilusionado como el primer día he leído, palpado, olido, mirado y emirado mi nuevo liibro. Acaba de salir, aún no se ha distribuido, pero lo hará en breve, y es precioso... se parece a su padre.
Se titula La triste historia del faro que se enamoró de la luna y también The sad story of the Lighthouse that fell in love with the Moon, porque es bilingüe. Tiene unas ilustraciones espectaculares de Mercedes Mateos, ha sido traducido al inglés por Andrew Shepperd, y lo ha editado la pequeña pero juguetona editorial Alfasur, con la que tengo varias obras publicadas y cuyo esfuerzo es siempre admirable y entusiasta.
Es un libro infantil que cuenta una historia triste. Es una obra que cuenta una historia a la vez que reflexiona sobre los elementos narrativos que se utilizan para contar historias.
Aquí os dejo algunas imágenes. Espero que guste y que su aventura en el mundo exterior sea tan provechosa como lo ha sido en el mundo interor de su autor.







martes 6 de marzo de 2012

La odisea literaria de un manuscrito (fragmento)



Hoy cumple años Gabriel García Márquez, 85, y para celebrarlo se me ha ocurrido recrear este artículo de EL PAÍS (15 de julio de 2001) en el que narra la accidentada historia de las pruebas de Cien años de soledad, novela que hoy se publica en formato digital y que ha sido vital en mi vida.

-Lo único que falta ahora -dijo- es que la novela sea mala.
La frase fue la culminación perfecta de los dieciocho meses que llevábamos batallando juntos para terminar el libro en que fundaba todas mis esperanzas. Hasta entonces había publicado cuatro en siete años, por los cuales había percibido muy poco más que nada. Salvo por La mala hora, que obtuvo el premio de tres mil dólares en el concurso de la Esso Colombiana, y me alcanzaron para el nacimiento de Gonzalo, nuestro segundo hijo, y para comprar nuestro primer automóvil.
Vivíamos en una casa de clase media en las lomas de San Ángel Inn, propiedad del oficial mayor de la alcaldía, licenciado Luis Coudurier, que entre otras virtudes tenía la de ocuparse en persona del alquiler de la casa. Rodrigo, de seis años, y Gonzalo, de tres, tuvieron en ella un buen jardín para jugar mientras no fueron a la escuela. Yo había sido coordinador general de las revistas Sucesos y La familia, donde cumplí por un buen sueldo el compromiso de no escribir ni una letra en dos años. Carlos Fuentes y yo habíamos adaptado para el cine El Gallo de Oro, una historia original de Juan Rulfo que filmó Roberto Gavaldón. También con Carlos Fuentes había trabajado en la versión final de Pedro Páramo, para el director Carlos Velo. Había escrito el guión de Tiempo de morir, el primer largo metraje de Arturo Ripstein, y el de Presagio, con Luis Alcoriza. En las pocas horas que me sobraban hacía una buena variedad de tareas ocasionales -textos de publicidad, comerciales de televisión, alguna letra de canciones- que me daban suficiente para vivir sin prisas pero no para seguir escribiendo cuentos y novelas.
Sin embargo, desde hacía tiempo me atormentaba la idea de una novela desmesurada, no sólo distinta de cuanto había escrito hasta entonces, sino de cuanto había leído. Era una especie de terror sin origen. De pronto, a principios de 1965, iba con Mercedes y mis dos hijos para un fin de semana en Acapulco, cuando me sentí fulminado por un cataclismo del alma tan intenso y arrasador que apenas si logré eludir una vaca que se atravesó en la carretera. Rodrigo dio un grito de felicidad:
-Yo también cuando sea grande voy a matar vacas en la carretera.
No tuve un minuto de sosiego en la playa. El martes, cuando regresamos a México, me senté a la máquina para escribir una frase inicial que no podía soportar dentro de mí: 'Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo'. Desde entonces no me interrumpí un solo día, en una especie de sueño demoledor, hasta la línea final en que a Macondo se lo llevó el carajo. 

Artículo completo pinchando aquí.





jueves 1 de marzo de 2012

Manifiesto de la Plataforma COABDM


La Plataforma para la creación del Colegio Profesional de Archiveros, Bibliotecarios y Documentalistas (Plataforma COABDM), ante los últimos acontecimientos en torno al sistema bibliotecario de la ciudad de Madrid manifiesta:
  • Que el derecho a la información es una condición fundamental para el desarrollo de la democracia, así como para que los ciudadanos puedan pensar, opinar y actuar libremente.
  • Que las Bibliotecas son imprescindibles en la Sociedad de la Información actual, puesto que son las garantes del derecho de los ciudadanos a informarse y crear un pensamiento crítico.
  • Que apoya sin matices el “Manifiesto de la UNESCO en favor de las Bibliotecas Públicas”, en el que se escribe, entre otras cosas:
El bibliotecario es un intermediario activo entre los usuarios y los recursos. Es indispensable su formación permanente para que pueda ofrecer servicios adecuados. Habrán de establecerse programas de extensión y de formación del usuario con objeto de ayudarles a sacar provecho de todos los recursos.
  • Que los Archiveros, Bibliotecarios, Documentalistas y Gestores de la Información garantizan el derecho de acceso a la información de una forma adecuada, facilitando la educación, la formación y la transmisión del conocimiento, lo que hace que sean un Servicio fundamental a la Sociedad.
  • Que respeta enormemente la labor de los miles de voluntarios que realizan su tarea en España, sin excepción alguna, y les agradece el beneficio que reportan a la sociedad.
Solicita:
  • Que se reconozcan públicamente los valores sociales que la gestión de información tiene para la sociedad en su conjunto.
  • Que se valore la profesión de Archiveros, Bibliotecarios, Documentalistas y Gestores de la Información como se merece y se deje de estigmatizar y devaluar su función, que no es otra que la de ofrecer el mejor servicio de organización y recuperación de información, con los beneficios que ello representa.
  • Que se valore y se entienda que los Archiveros, Bibliotecarios, Documentalistas y Gestores de la Información, no son un gasto improductivo sino un auténtica inversión, ya que gracias a la gran labor y esfuerzo que realizan, tanto en empresas públicas como privadas, ahorran gran cantidad de recursos financieros al tener la información y documentación adecuadamente tratada, gestionada y organizada.
  • Que se paren los procesos abiertos de regulación de empleos en los servicios documentales, públicos y privados, ya que propician una bajada en la calidad en la prestación de servicios de información que creemos inaceptable.
  • Que se restituya la Dirección General de la Biblioteca Nacional de España, puesto que al ser suprimida, se eliminó de raíz el prestigio de una de las mejores instituciones culturales que tiene este país.
  • Que las Bibliotecas Públicas ofrezcan un servicio de calidad como lo han estado prestando hasta ahora, con personal formado y cualificado, por lo que rechazamos el uso de voluntarios para cubrir posibles funciones de trabajadores asalariados.

Plataforma para la creación del Colegio Profesional de Archiveros, Bibliotecarios y Documentalistas de Madrid



martes 28 de febrero de 2012

Hacia otra playa


Acaba de nacer
y tiene ya la cara
surcada de recuerdos.

Se acuerda de otra playa
muy parecida a ésta,
igual de transitada,
pero más silenciosa;
una playa también
crispada por la prisa,
bañada por el miedo
y por alguna lágrima.

Se acuerda de unos brazos
que lo suben a bordo,
de la línea de mar
como línea de meta,
de la arena y la luna...

Se acuerda, en realidad,
de lo que está viviendo...

Sólo una diferencia
le anuda la garganta,
las manos y la rabia.
El extraño navío
al que ahora lo suben
es marca Nissan Patrol.


jueves 23 de febrero de 2012

Poderoso lenguaje



Me parece apasionante todo lo relacionado con el empleo del lenguaje, la selección de la información para comunicar un determinado mensaje, la orientación de los mensajes para contar una cosa y a la vez ocultar otra, lo que una declaración tiene de evidencia sobre el tipo de persona que es quien la hace y su manera de entender la vida, las relaciones o el trabajo. 
Por ejemplo, que un alcalde pague a los trabajadores municipales el 40% del sueldo del mes de enero el 9 de febrero, después de varios meses de incumplimientos repetidos en ese sentido, y afirme que "la nómina está garantizada", significa que, o bien ha involucionado a edad preescolar, o bien nos toma por idiotas. 
Otro ejemplo: si un concejal declara que ha recortado un 80% el presupuesto para carnavales, conseguirá el aplauso vecinal, sin duda, pero en realidad está afirmando que considera necesario gastar algo en ese tipo de servicios (y aquí puede sustituirse carnaval por fiestas, conciertos, teatro, luces, carrozas, móviles último modelo, viajes organizados, becas, premios o cargos de confianza), por muy secas que estén las arcas municipales. Si además no da esa difusión a otras actuaciones igualmente interesantes como, por ejemplo, que las sesiones de cuentos de las bibliotecas municipales se han incrementado y se pagan en metálico y al momento (para regocijo de cuentistas y cabreo morrocotudo de acreedores, imagino), la manipulación informativa y la incoherencia profesional son evidentes. 
Y un ejemplo más: si un consejero delegado afirma que no hay dinero y al día siguiente, de repente, paga el 40% de las nóminas, haciendo magia u obrando el milagro (parcial, eso sí), significa que, efectivamente, las cosas existen en cuanto son nombradas, aun en sentido negativo. 
Así que, confiando en el poder creador del lenguaje, hago la prueba y pronuncio el conjuro: alcalde, bonico, paga el dinerico. A ver qué pasa.


martes 21 de febrero de 2012

Epitafio para un videojuego

Descansa aquí de todos olvidado
quien hace un año apenas figurara
cual mejor videojuego del mercado,
pues a diestros y a expertos desafiara.
 
Murió, sin ser culpable, por la rara
costumbre de quedar muy anticuado,
ser aburrido y fácil, triste tara,
al poco de nacer, un mes contado.
 
Detente caminante, te lo ruego,
contempla los despojos que aquí moran,
aprende de su caso y sigue luego.
 
Los tiempos que vivimos no valoran
la estética del hielo, sino el fuego
de progresos que todo lo devoran.

jueves 16 de febrero de 2012

Una historia verdadera


La Historia que sigue es una historia tan verdadera como antigua... ¿Cómo? -os preguntaréis- ¿Cómo sé que una historia tan antigua es verdadera o me la acabo de inventar? Pues bien, si tan poco os fiáis de mí, os lo diré: la historia la encontré en la biblioteca del sabio Frestón, que como bien sabéis no contiene nada que no sea verdadero. Dudar de mi historia sería como dudar de que el hombre ha llegado a la Luna o, qué sé yo, como si dijerais que dos más dos no son cuatro, sino ¡cinco o seis!
Por lo tanto, dudar de mi palabra sería como si reconocierais, vosotros mismos, que sois unos "tontos ignorantes".

Alberto Pérez: Los fabricantes de montañas (Algar, 2010)

martes 14 de febrero de 2012

Libros que me gustan

Camino de mi casa
Autora: Ana Tortosa
Ilustraciones: Esperanza León
Edición: Thule, 2011

De nuevo la poesía. 
Esta vez, no es ni la rima ni el ritmo ni siquiera el verso lo que da el ritmo y la cadencia al texto, esta vez son la repetición de palabras y expresones, las enumeraciones, la estructura de relato, quienes transmiten el pulso de una historia que es una no historia. 
La información que se omite es tan importante como la que se expresa. No sabemos a ciencia cierta qué ha pasado (guerra, exilio, terremoto, emigración... cualquier desastre serviría para contar lo que se nos cuenta), solo sabemos los efectos de lo ocurrido sobre el paisaje geográfico y humano de las víctimas. Y es una omisión en absoluto gratuita; al contario, tiene que ver con el final, con la última frase -que no debo revelar-, afirmación perfecta para el mundo que vivimos y para los habitantes de ese mundo. Es un gran acierto que da una coherencia extraordinaria a la obra.
La estructura de la historia es clásica: situación inicial, suceso dramático, cambio, conclusión. Es la estructura más adecuada para transmitir un efecto economizando palabras; el lector avanza ayudado de su memoria lectora y estética; así, Ana Tortosa puede no contarlo todo y jugar a dejarnos ese poso de tristeza, pero también de esperanza, que nos deja.
Camino de mi casa
había un banco
donde los viejos se sentaban
las tardes de primavera y tibio sol.
(...)
Ahora mi casa está en ruinas.
Han borrado el camino que llegaba hasta ella.
(...)
Algún día 
habrá de nuevo
un camino que lleve a una casa.
La sencillez es sombría en este libro y las ilustraciones de Esperanza León, auténticos cuadros de ese paisaje ultrajado, contribuyen a ello. Las imágenes interpretan el texto libremente. La ilustradora las ha elegido, es posible, por propio gusto, por memoria, por cultura, lo único seguro es que cada lector podría elegir otras, las propias que conformen su paisaje vital. A doble página todas, forman un catálogo de escenas en las que destaca el ambiente, la atmósfera llena de sensaciones más allá de lo expresado en el texto.

Me parece un hermoso y serio álbum para releer y contemplar pausadamente mejor un día soleado que una tarde de domingo por si acaso.

Ficha de la editorial, aquí.


sábado 11 de febrero de 2012

Disfraces


El hombre invisible. Dalí, 1929

Si tradicionalmente la explosión de originalidad y sarcasmo en la fiesta del carnaval es proporcional a la mala situación social, ya sea por opresión totalitaria, ya sea por circunstancias circunstanciales, este año debíamos habernos salido con los disfraces y los eslóganes, porque se nos acumulan los motivos en un continuo sin fin. Yo dudaba entre varios disfraces que creía ocurrentes a la vez que elegantes. El de “Maldita crisis en sí misma”, que aprieta y ahoga y no para. El de “Maldita crisis en forma de medidas gubernamentales”, que aprietan, ahogan y cabrean al 99% de la población, incluido más de un votante pepero que se las creía felices y con perdices; medidas que cabrean a todos excepto a los banqueros, los empresarios, la Iglesia y un señor que pasaba por ahí; medidas que surten el efecto contrario para el que han sido adoptadas, pero que parecen ser las únicas posibles en este occidente nuestro; medidas que afectan a los salarios, a los impuestos, a los contratos, a las ayudas… a quienes trabajan o necesitan servicios, pero no a quienes negocian, a quienes defraudan, a quienes evaden, a quienes medran, a quienes intimidan… El de Gallardón, que nos devuelve a los años de los vuelos furtivos a Londres. El de Mato, que nos vende la moto de una sanidad selecta. El de “Wert tres en uno como el aceite oportuno”, que limpia fija y da esplendor al citius altius fortius que aprende el ABC y olé. El de Aguirre y Botella, las gemelas de oro, compartiendo modelito, genio y figura. El de “PSOE intentando renacer de sus cenizas” y logrando solo un leve lavado de cara, sin usar jabón siquiera. El de “Ayuntamiento okupado por alkalde y ekipo inkapaces”, pero impunes. El de “Jueces que juzgan a jueces que quieren juzgar delitos infames”. El de “Sensación de un país destrozado por alguien que no soy yo, legión”, y sin pagar por ello un céntimo. El de Indignación. El de Protesta. El de Negación. Pero al final ha ganado el de “No disfraz”, que ya no me quito en todo el año.



martes 7 de febrero de 2012

Cuento

Abierta la puerta de la calle, el árbol echó a correr, entró, dio un par de vueltas alrededor del perro y le propinó soberana patada con su raíz más profunda.


domingo 5 de febrero de 2012

Marea Amarilla en defensa de las bibliotecas públicas

El sábado 4 de febrero, con un frío del copón, los bibliotecarios dimos un enorme abrazo a la Bibloteca Nacional. Hicimos fotos y leímos el siguiente comunicado: 12 razones para amar las bibliotecas.




Y un breve vídeo:




 

jueves 2 de febrero de 2012

Wislawa


Ha muerto Wislawa Szymborska. Aquí mi homenaje en forma de versos suyos. Son principios de poemas.

Todo es mío y nada me pertenece,
nada pertenece a la memoria,
todo es mío mientras lo contemplo.
(Elegía turística)

Titánicas, fauna femenina,
tonante desnudez de toneles.
(Las mujeres de Rubens)

De mandíbula a talón, todo tenso.
(Concurso de culturistas)

Llamo a la puerta de una piedra.
(Conversación con una piedra)

Nadie en mi familia murió de amor.
(El álbum)

Mi no llegada a la ciudad de N.
se efectúa puntualmente.
(Estación)

Pudo haber sucedido.
(Acaso)

La holoturia se divide en dos ante el peligro:
suelta un yo a la voracidad del mundo,
con el otro huye.
(Autonomía)

Mucho debo
a quienes no amo.
(Agradecimiento)

A las trece horas veinte minutos la bomba estallará en el bar.
(Él mira, el terrorista)

La isla donde todo tiene explicación.
(Utopía)

Somos hijos de nuestra época,
y nuestra época es política.
(Hijos de la época)

No hay peor lujuria que pensar.
(Unas palabras sobre pornografía)

Para el nacimiento de un niño
el mundo nunca está preparado.
(Un relato empezado)

He aquí por donde se debió empezar: el cielo.
(Cielo)

Aquí estoy, sentada bajo un árbol,
a orillas de un río,
una mañana soleada.
(No tiene título)


Versos procedentes del libro Paisaje con grano de arena (Círculo de Lectores, 1997).
Taducción de Jerzy Slawomirski y Ana María Moix.