jueves, 21 de febrero de 2019

Dalee una vuelta al mundo


Este mes os voy a pedir dinero para dar la vuelta al mundo. No sólo yo, sino quien quiera. Sí, este año vamos a dar la vuelta al mundo. ¿Quiénes? Todas las personas que queramos poner a Parla en el mapa y que estemos dispuestas a emplear una parte de nuestro tiempo para emprender ese viaje. ¿Imagináis  a 128.000 personas desde Parla por el mundo? Supongo que cuesta creerlo. Pues bien, lo explico. En enero presentamos en sociedad la nueva Asociación Cultural El Globo Sonda. Es una asociación que, antes de nacer, tiene ya en su haber un buen número de acciones. La más conocida es, quizá, la campaña de carteles de animación a la lectura Leeeneltren, que podéis contemplar en los tranvías de Parla. Como asociación, ahora, ha nacido más ambiciosa si cabe y pretende embarcar  a todo el municipio, a todos sus habitantes, en la mencionada vuelta al mundo. ¿Cómo? Leyendo. Ése será nuestro vehículo. Nuestro tiempo de lectura se convertirá en distancia y, así, nuestro viaje nos llevará desde Parla a diferentes ciudades de distintos países, hasta dar la vuelta y llegar a casa de nuevo, dispuestos, quizá, a emprender otro viaje que, esta vez, nos lleve aún más lejos. Vale, pero ¿cómo? Mediante una app que convierta el tiempo en distancia. Una app que permita ver la contribución individual al viaje además de ver el avance del viaje común. Una app que permita comentar lecturas, conocer autores y obras de todo el mundo, hacer y recibir sugerencias... Una app en la que estamos trabajando ya y para la que necesitamos ayuda, porque cuesta dinero. ¿Nos ayudáis? ¿Queréis participar del viaje? En elglobosonda.es.es tenéis toda la información sobre este proyecto, algunos otros y, por supuesto, la asoci ación.

miércoles, 23 de enero de 2019

Rumbo


Mi vecina Felicidad, Feli, está preocupada. Conmigo, porque no escribo apenas, dice; pero, sobre todo, con el panorama político y social, que está escribiendo una página bastante lamentable en nuestra historia, se lamenta. Como suelo hacer cuando Feli irrumpe en casa impulsada por el enfado, la indignación, el entusiasmo o la preocupación, la dejo hablar sin interrumpirla, mientras descorcho una botella de vino y busco cualquier cosa para acompañar. Dice que a sus sesenta años hay cosas que creía ya superadas, asuntos consolidados, una dirección clara y ya inalterable en la que nuestra sociedad se desplaza, con algún traspiés que otro, pero sin volver la mirada atrás ni, mucho menos, girar el sentido de nuestros pasos. “Vamos, que estaba segura de que Orfeo esta vez sí que iba a sacar a Eurídice del inframundo, definitivamente”. Y se lanza a poner ejemplos, como los derechos humanos, de la ciudadanía o de la infancia, la abolición de la pena de muerte, el sufragio universal, la educación obligatoria, la sanidad pública, la igualdad, el estado de derecho, el pacto social, la laicidad de la vida pública, la democracia, la separación de poderes… “No, esto último no vale, que con tanto ejemplo confundo consolidación con anhelo”, rectifica Feli, para continuar: “Creía firmemente que se habían tomado decisiones trascendentales con el suficiente consenso y apoyo ciudadano como para construir sobre ellas la modernidad de nuestra sociedad. Decisiones tomadas en frío y con calma. Sin embargo, ahora, en esta última década, pienso que seríamos capaces cambiar radicalmente de rumbo, animados personal y corporativamente por el interés, la precipitación y la nostalgia”. No nos atrevemos a brindar. Bebemos en silencio. Y le prometo que intentaré escribir más. Y mejor.


jueves, 20 de diciembre de 2018

Postelectoral


En primero de carrera, Filología, elegíamos delegado. Uno de los candidatos recogió el testigo de la inutilidad que la figura del delegado suponía y anunció como principal -y creo recordar único- punto de su programa: “votadme y mañana dimitiré”. Todo en señal de protesta por la función puramente ornamental del delegado. Y votamos. Y salió elegido. Y no solo no dimitió al día siguiente, sino que lo tuvimos como delegado curso tras curso, hasta quinto. No conseguimos grandes cosas durante la carrera, pero él se hizo bastante popular entre el alumnado y también entre el profesorado. Él era un animal político, sin duda; nosotros, crédulos, maleables y apáticos. 
He recuperado este recuerdo tras las elecciones andaluzas. La postura de Vox en ellas me recuerda a la de aquel candidato.  Por un lado, participa en las elecciones a una administración, al autonómica, que asegura suprimirá si tiene la ocasión. Por otro, presenta un programa de aspiración nacional, sin propuestas concretas, específicas, aplicables a la vida concreta y específica de los ciudadanos de una comunidad, que sirve por igual para Cádiz que para Girona, es un decir. 
Como la del candidato universitario, la de Vox me parece una postura oportunista que alimenta de manera simple ideas esquemáticas, en un momento propicio para lo emocional. Su mensaje ha conseguido unir a personas desencantadas con el PP, con personas hartas y temerosas, con personas nostálgicas del “una, grande y libre”, en un voto por oposición, en su mayoría. Oposición a los partidos que no han sabido solucionar problemas importantes para la vida y la convivencia. Oposición al vecino, discrepante o diferente. Oposición a la reflexión y el análisis, que generan incomodidad e interrogantes. 
Así que no, no creo que los 400.000 votantes andaluces sean fachas, pero compartir cartel con quienes lanzan vivas a Cristo Rey o cantan El novio de la muerte, a mí me produciría ardor.


domingo, 16 de diciembre de 2018


Algunas fotos de la presentacion de Ruscu-Ruscu Mi cuerpo en la librería Charada de Ciempozuelos, el pasado 15 de diciembre. Las fotos son de Sal de Plata Fotografía. Mil gracias.












martes, 20 de noviembre de 2018

¡Animales parleños, uníos!


Los perros y perras de Parla tienen menos recursos que los perros y perras del resto de la Comunidad de Madrid. Igual pasa con los gatos y las gatas, los pájaros y las pájaras... con las mascotas en general y los animales de compañía..., incluso con los animales de servicio, terapia o asistencia. Los animales de nuestra ciudad tienen menos servicios, peores condiciones de vida, menores expectativas, por el solo hecho de haber nacido o vivir en nuestra ciudad. Además, una gran parte de esos animales se encuentra en serio peligro de exclusión o ya ha traspasado esa frontera y vive en la pobreza. Sí. Muchos de ellos ya son irrecuperables, por la edad y por el tiempo que llevan fuera del sistema. Muchos de ellos no cuentan con ningún apoyo institucional, ni tienen garantías de seguir habitando una casa durante el tiempo de vida que les queda. La situación es desesperada y el Ayuntamiento de Parla no puede remediarla sin la ayuda de las otras administraciones. Pero para conseguir los apoyos suficientes es imprescindible la acción social, la movilización de los vecinos y las vecinas de Parla.
¿A que a nadie le costaría esfuerzo apoyar estas reivindicaciones, saliendo a la calle, manifestándose, caminando incluso hasta Madrid para exigir una solución? Pues cuando se trata de personas no hay manera. Apelando a las personas no conseguimos remover conciencias; en cambio, con los animales... Al fin y al cabo, como dice un amigo, los animales no son de izquierdas ni de derechas, no son autóctonos ni extranjeros, no son creyentes ni ateos, fachas ni rojos, como sus dueños... Ése sí que parece un problema gordo, gordísimo. Tener que movilizarse por los derechos de las personas, contra la precariedad de las personas, la pobreza de las personas, la escasez de recursos de nuestra ciudad, ésa donde viven tantas personas tan diferentes... Uf. Qué miedo. No. Mejor, los animales. Todos. Son tan monos...






sábado, 20 de octubre de 2018

Parla sigue urgiendo



El 25 de septiembre un grupo de parlamentarios y políticos autonómicos visitó nuestra ciudad en un acto organizado y desarrollado por Urge Parla. Vinieron del PP, PSOE, Podemos, Ciudadanos, Equo, IU; los acompañamos en la visita miembros de Urge Parla y de la Mesa Técnica para la implantación del Plan Integral de defensa de derechos de la ciudadanía, creada hace más de un año e integrada por –esto es muy importante– entidades locales de diversa naturaleza (partidos, sindicatos, asociaciones, equipo de gobierno). Llegaron en tren, recorrimos a pie algunas calles de la zona norte de Parla, fueron informados, y lo apreciaron en vivo y en directo, sobre limpieza, deterioro, habitabilidad, comercio local...; continuamos el recorrido en autobús, alquilado por Urge, por el espacio del PAU 5, Viario de Ronda, hospital, Avenida de las Américas, Parla Este..., para que viesen y fuesen informados sobre industria, vivienda, distancias, comunicaciones interiores y exteriores, servicios pendientes, recursos ausentes, problemas evidentes y necesidades inaplazables. Fue un recorrido guiado que todo habitante de Parla debería hacer alguna vez. Terminamos la visita en el local donde la Mesa Técnica se reúne periódicamente para plantear necesidades puntuales y buscar soluciones. Conocimos las impresiones de los ilustres invitados y comentamos con ellos las expectativas que la visita nos planteaba. Me atrevo a resumirlo todo en dos frases. Una: hay voluntad en unir esfuerzos para darle a la Mesa carácter autonómico y llevar a la Asamblea de Madrid enmiendas presupuestarias conjuntas. Y dos: es necesario apelar a los políticos locales y su compromiso por la ciudad, para tener un Ayuntamiento fuerte y decidido que anteponga las necesidades y prioridades de Parla al devenir electoral y partidista del que nadie parece poder o querer librarse. ¿Qué os parece?, ¿lo conseguiremos?


Si queréis ampliar la información sobre Urge Parla, podéis pinchar aquí.


miércoles, 5 de septiembre de 2018

Pregón (2ª parte)


Descanso, celebración, conmemoración, disfrute, diversión… son todas palabras asociadas al significado de la palabra “fiesta” y todas tienen cabida, en una medida o en otra, dentro de la expresión “fiestas patronales”, cómo no. “Entonces –me interrumpe mi vecina Felicidad, Feli–, por qué este empeño tuyo en darle más vueltas a la noria. La gente quiere divertirse y olvidarse durante unos días del trabajo y la rutina, y el ayuntamiento ofrece esa posibilidad con atracciones, casetas, conciertos, toros, procesiones… Qué tiene de malo darle a la gente lo que quiere”. Se me viene a la memoria la canción de Leño, Maneras de vivir, y respondo a Feli que la clave está en el plural. Hay muchas maneras de descansar, celebrar, conmemorar, disfrutar y divertirse, pero los ayuntamientos suelen apostar sólo por una de ellas, la misma casi siempre, esa que consiste en repetir lo tradicional y lo popular, lo ya conocido, sin más complicaciones. Las fiestas igualan a todos los partidos políticos, vencen a las ideologías, son unánimes, Feli, como la noche que crea Borges en Las ruinas circulares. Así las cosas, es extraño que nadie se plantee separar Cultura y Festejos en concejalías diferentes. Es una gran contradicción mantenerlos unidos cuando en toda fiesta la parte cultural es prácticamente nula, no existe el mínimo enriquecimiento social, no hay ninguna novedad, no se explora la diversidad en ninguna de sus expresiones. En realidad, nada de lo que se programa y se hace en las fiestas aporta nada sustancioso a nadie, más allá de pasar un buen (divertido, movido, esforzado, reflexivo, beato, suculento…) rato. Bueno, en realidad, la concejalía de Cultura tampoco suele aportar gran cosa al concejal de turno, porque suele compartir con él un perfil muy bajo en relación a los demás concejales y concejalías, lo cual favorece que todos, Feli, seamos la misma gente y queramos la misma cosa.


viernes, 27 de julio de 2018

Cuento de verano


Dice la profecía... Llegarás al último día de trabajo como quien se planta en la línea de salida de una carrera inminente, se coloca sobre los tacos, tensa todos los músculos, pone en alerta cada célula de su cuerpo, y el pistoletazo de salida no se da; tarda y tarda y tarda, hasta que no puedes aguantar tanta tensión y sales en falso, una vez y otra vez... Es una mierda, porque no hay descalificación, sino que vuelves a tu puesto y vuelta a empezar. Hasta que finalmente, ¡pam!, se da la salida y ya no hay vuelta atrás. Saldrás. Irás directamente a... Irás directamente, no importa a dónde, porque sólo irás. Al bar, a casa, a donde sea, vas, la cuestión es ir, estar yendo ya, con el eco, ¡pam!, del pistoletazo en tu cabeza y todos los rivales perdidos de vista en un instante, inmediatamente. Sólo tú y tus vacaciones por delante, avanzando a toda velocidad, celebrando la liberación, haciendo el equipaje sin olvidar nada, sacando dinero suficiente del cajero, metiendo prisa a la familia porque no hay tiempo que perder, carpe diem, collige virgo rosa, andando que es gerundio hasta el beatus ille, merecido y anhelado. Y así, a velocidad de crucero ya, arrancarás, te incorporarás a la autopista, avanzarás por el río de la operación salida rumbo al mar de la tranquilidad, junto a millones de individuos que, como tú, habrán salido a toda pastilla, dejando atrás todo y a todos, poniendo su atención completa en ese apartamento, esa playa, ese pueblo, ese hotel, donde entre millones estar solo, ser solo, the fucker master of the universe. Y pasarás la semana, la quincena, sin pérdida de tiempo, porque cada instante es único e irrepetible, como probarán las fotos y los vídeos, y adaptará la memoria enseguida. Y desembocarás en el momento del regreso, ilusionado y agradecido, completamente repuesto, las pilas cargadas, para reincorporarte sin solución de continuidad al trabajo y a la cotidianidad, como quien ayer no más decía... Y fin.



jueves, 28 de junio de 2018

Pregón (1ª parte)


Lo he dicho ya en alguna otra ocasión. Las fiestas -las de cualquier municipio en general y las de Parla en particular- deberían ser otra cosa. Comparto el componente ocioso y de divertimento que tienen, me parece bien la parte espectacular, acepto la referencia a algunas tradiciones, la vertiente religiosa incluso. Sin embargo, lamento y denuncio la inercia, la pasividad, el conformismo..., de quienes piensan, organizan y desarrollan las fiestas, porque lo único en lo que trabajan es en lo fácil, lo rutinario, lo agradecido: las fiestas, esa época del año en que se va a la feria, se toma algo en alguna caseta, se asiste a algún concierto gratuito, se saca a la Virgen en procesión, se participa en un campeonato de mus… La atemporalidad de las fiestas. Para qué nos vamos a complicar la vida si la participación -ese medidor tan socorrido del éxito- está asegurada. Lo primordial es pasarlo bien haciendo lo que suele hacerse. Con lo que cuesta y lo arriesgado que es incorporar nuevas ideas, o intentar asociar ocio y cultura más allá de lo previsible y estereotipado, o actualizar la fiesta con los nuevos vecinos, o recuperar la calle y los barrios como espacios festivos, o pretender hacer comunidad y generar sentido de pertenencia, arraigo, sin tener la garantía del éxito… En Parla lo teníamos muy fácil con Las Fiestas del Agua, que ya poseen en su esencia el carácter social y fueron durante tiempo fiestas de y en los barrios... Ay, qué tiempos aquellos en que el vecino no tenía que ir a buscar la fiesta, porque el barrio era el recinto ferial… Imagino ahora, por un momento, unas fiestas desparramadas por la ciudad, nutridas con la participación activa de los vecinos, con la oferta multicultural que nos conforma, la comida, el arte, el color, el movimiento, sin fin, y me da algo. Pero no, qué va. Es mucho mejor que sean los feriantes los que nos las diseñen. Ellos saben lo que queremos.



martes, 5 de junio de 2018

Mi cuerpo: partes y oficios


Mi cuerpo: partes y oficios.
Es mi nuevo libro. Infantil. De poesía. Ilustrado por Fernando Ferro. Editado por Alfasur.


Dedicado a diversas partes del cuerpo, algunas dobles, lo cual me permite jugar con dobles funciones, utilidades, caracteres..., más breves interludios denominados ligamentos que, bajo la influencia del haiku, retratan otras partes en sus acciones y gestos más habituales.
Todos los poemas son un personal homenaje a Gianni Rodari, cómo no.
Y mención aparte merecen las ilustraciones de Fernando, impresionantes e impresionadas, monigotes transfigurados en alambres que dan una dimensión nueva y enorme a los poemas y al libro (*)

Dos ejemplos:


LA BOCA

Con la ayuda de las manos,
con los ojos muy abiertos,
mi boca, con lengua, labios
y dientes, entró en el cuento.

Saboreó cada línea
masticándola despacio,
y los dibujos lamía
como si fueran helado.

Cuando se lo hubo comido
entero, de cabo a rabo,
la boca volvió conmigo
y se dispuso a contarlo.

Con voz alta, clara y lenta,
sin prisa, como ha ser,
mi boca el cuento comienza
así: “Érase una vez..”

Y lo ha contado tan bien
que ahora el resto de los cuentos
piden: “anda, boca, ven,
cuéntanos también los nuestros.”


LIGAMENTO 1: PUÑO

El puño se aferra
al asa del aire
con todas sus fuerzas.


(*) Cuando se vendan muchos ejemplares y el editor se confíe, reproduciremos las ilustraciones en color.


sábado, 26 de mayo de 2018

Te lo has vuelto a perder


Cientos de vecinos volvimos a caminar hasta Madrid con Urge Parla y tú no estuviste. Fue el 12 de mayo, sábado. Te perdiste un día fresco y nublado por la mañana y soleado a medio día. Te perdiste a un par de motoristas de la Guardia Civil bastante peculiares; uno, malencarado y borde; otro, con querencia hacia el exhibicionismo sobre las dos ruedas. Te lo perdiste el año pasado y te lo has vuelto a perder. Y es preocupante, porque no sólo has perdido la oportunidad de caminar por una causa esencial para ti, tus vecinos y tu ciudad; has perdido otras muchas cosas. Has perdido, por ejemplo, un año, nada menos que un año entero, se dice pronto, lleno de intenciones tan buenas como vanas. Has perdido caminar para, en una acción no sólo simbólica, unir Parla con Madrid mediante la protesta y la reivindicación. Has perdido trabajar por y para Parla, sus habitantes, tú incluido. Has perdido la oportunidad de aplicar el Plan integral de defensa de derechos de la ciudadanía que tú mismo apoyaste hace dos años. Has perdido la ocasión para desarrollar la Proposición No de Ley aprobada en la Asamblea de Madrid el año pasado. Has perdido la posibilidad de ser útil y facilitar y agilizar las cosas que podrían mejorar la vida de muchas personas. Has perdido la capacidad de demostrar verdadero interés por el problema de Parla, si bien el hecho de haber perdido eso muestra cuál es tu verdadero interés. Has perdido la credibilidad necesaria para dar algo de lustre a siglas como PP, PSOE, IUCMLVXYZ, implicándote sinceramente, desbloqueando y agilizando, pero no, has hecho evidente que tu adhesión a mesas y mociones es pura y simple pose de figurante, cuando no mera aparición de fantasma. No haber participado en la marcha a Madrid significa, ejemplifica, que en realidad no has participado en nada, que no eres solución, sino problema. Y lo peor de todo es que seguirás perdiéndotelo y que todavía quedará quien no lo vea. Alguien como tú.



jueves, 3 de mayo de 2018

Cuento


PUNTO DE FUGA

Qué curioso, pensó Ahmad, quizá Samer, tal vez Dalair, Bas o Akeelah, Moor o Minh, huyendo de la guerra, quizá la pobreza, el hambre, la tiranía o las costumbres, creyendo dejar todo eso a mi espalda, llego a esta tierra, la prometida, para encontrarme una alambrada, un muro, todo un mar, quizá una fosa… contra los que chocar. Huyendo del enemigo, quizá la muerte, me doy de bruces con la muerte, el enemigo, en una demostración terrible de que el orden de los factores no altera el producto despreciable que soy yo, quizá tú, tal vez ella, él…



lunes, 30 de abril de 2018

Cuento


ADICCIONARIO


Constantemente con el móvil en la mano y en la boca… Bueno, en la boca porque lo buscado con la mano en el móvil luego era usado con su boca en forma de palabras. Antes de pronunciar nada, buscaba en un diccionario. Después de escuchar algo, buscaba en un diccionario. Apenas podía relacionarse sin acudir a un diccionario. Apenas podía pronunciar palabra sin haberla capturado en algún diccionario. Y mira por dónde esa manía, o síndrome con vete tú a saber qué nombre ilocalizable en ningún diccionario, lo condujo hasta ella, felices en todos los idiomas que juntos aprendieron.



jueves, 26 de abril de 2018

Feli Abril Febril


Mi vecina Felicidad, Feli, florece en abril cada año. Entre repúblicas y revoluciones, Andersen, Shakespeare y Cervantes, se pone estupenda y aprovecha cada instante que puede para conmemorar y leer ante cualquiera que se cruce en su camino, o simplemente viva a un tiro de piedra metafórico. Abril es su mes y con él carga las pilas para casi todo el año. Hace listas de libros que luego materializa en la feria correspondiente y dosifica previsora. Selecciona frases y versos que lee en voz alta en la escalera o copia a mano, con letra de maestra antigua, para pasarlos luego por debajo de las puertas en hojas de papel decoradas y perfumadas. Abre la ventana y pone a toda pastilla Grândola, Vila Morena en el equipo de música, mientras riega con claveles la gran vía. Abandona libros selectos en diferentes lugares del barrio y espía para saber quién se los lleva. Busca lectoras con quien compartir, a quien recomendar y de quien tomar nota. Decora el salón de casa con banderas tricolor y organiza reuniones a las que sólo se puede asistir aportando algún presente republicano, una canción, una película, una historia...
La explosión primaveral de Feli expande su onda por los meses siguientes, alcanza playas, montañas y ciudades del verano, agita con temblor tranquilo las hojas del otoño y apenas es un hilo de tinta y voz en el invierno. Es entonces, en el invierno inmóvil y gélido, cuando Feli parece en sombra, apóstata de sí misma, y necesita de todas sus reservas, entre las que me encuentro, faltaría, para proyectarse un poco más allá, recorrer sin sucumbir ese páramo inhóspito, alcanzar la linde y vislumbrar los primeros brotes de la primavera en las diminutas luces del almendro. Es entonces cuando Feli parece -ya lo cantó Silvio Rodríguez- “como esperando abril” y una chispa de su propio nombre prende la mecha de un nuevo año.



miércoles, 28 de marzo de 2018

Quince años


Noticias de tu Ciudad cumple quince años, casi nada. Y para mí es un orgullo formar parte de su vida desde el principio. Quince años a razón de once artículos por año… No he hablado tanto de tantas cosas en mi vida, caramba. Bromas aparte, he repasado el contenido de mi colaboración en este periódico y veo que ya desde los dos primeros artículos hablo de lo que después será prácticamente el común denominador de todos ellos: Parla y el libro, y sus circunstancias, claro: las personas, el panorama, la lectura, los lectores… Ya en 2003 hablaba del apego a Parla, de sentirse de Parla, “ser de Parla”. Puedo confirmar que, inevitablemente, mis piernas se han ido hundiendo en este suelo sin remedio (sin remedio el hundirse y el suelo) hasta convertirme en un ser autóctono, cuya existencia es inconcebible sin esta ciudad maldita y afortunada, donde vivo crítico y creativo y cansado y renegado y. Ya en 2003 hablaba del libro y de la lectura, y puedo confirmar que en ese mar me sumerjo y me ahogo casi a diario con el mismo gozo… no, con más gozo cada día, porque en estos años he leído más y he compartido más y he escrito más y he conocido más. Y ha ocurrido que una y otro, Parla y libro, se han acercado y han generado vínculos insospechados, entre los cuales está este periódico, porque más allá del compromiso mensual que me supone y de su papel divulgador, me sirve de referencia y se convierte en una de las realidades que hacen comunidad, identidad, pluralidad, reflexión, crítica... Sí, además de un ejemplo de supervivencia y perseverancia, Noticias... es una fuente valiosa para conocer algo mejor nuestro tiempo, nuestro espacio y a sus habitantes, es una cita mensual con nuestra circunstancia. Larga vida. 

jueves, 8 de marzo de 2018

Planes (2007)


Ejercicio: Tomar el cuento “Planes”, incluido en el libro Puta crisis (Adeshoras) y narrarlo de nuevo en femenino.
8 de Marzo, Día Internacional de la Mujer. Jornada de huelga general y manifestación históricas.

Dejó el catálogo sobre la mesa, abierto por la página 14, y se recostó en el sofá. Cuando llegó él, se lo quedó mirando, lo siguió con la vista hasta el sillón donde se sentó y, con una sonrisa entre pícara e infantil, repartió la mirada alternativamente entre su marido y el catálogo paciente.
Él tardó un poco en darse cuenta de la jugada, pero al fin la descubrió y no pudo reprimir otra sonrisa.
- Ay, madre. Eres como una cría -le dijo mientras tomaba el catálogo de la mesa-. No te das por vencida, ¿eh?
Ella se limitó a seguir sonriendo. Lo observó mirar la fotografía. Vio su cara de interés fingido, o mejor dicho, de querer entender sin conseguirlo, de tratar de descifrar el enigma visual. Y finalmente decidió rescatarlo de tan terrible incógnita rompiendo el silencio.
- No me digas que no es bonito.
- Sí. Y qué nuevo -replicó él, sarcástico.
- Venga, no bromees.
Ella se adelantó hasta quedar sentada en el borde del sofá, le quitó el catálogo de las manos y se lo enseñó, como si con ese gesto pudiese lograr que él tuviese la visión definitiva, la revelación.
- ¿No te parece precioso?
- Está bien -él también se sentó en el borde del sillón y fingió interesarse por la imagen-. Me parece muy... brillante, resplandeciente, atractivo, está diciendo cómeme, digo cómprame, cómprame...
- ¡Venga! -protestó ella.
- A ver, cariño. Te digo que está bien, que lo compramos, pero no me pidas que me embelese con su imagen. A mí me da igual. Ya sabes que no entiendo de coches. ¿A ti te gusta éste? Pues ya está. Lo único que me preocupa es el dinero que cuesta.
- Lo sé, pero mira. He echado cuentas y podemos comprarlo. Con lo que nos den por el viejo, más la financiación del banco de tu hermana, nos queda una cuota asequible.
- No sé, cariño. Y con la hipoteca... ¿No nos quedamos algo justos?
Ahora el gesto de ambos había cambiado. Mostraba la seriedad y la complicidad familiares en una pareja que ha debido tomar decisiones importantes en otras ocasiones.
- Es posible que andemos algo justos durante un tiempo, sí, pero, caramba, soy funcionaria, ¿no?, nunca voy a ganar menos que ahora, ¿verdad?, es una garantía, así que podemos asumir el gasto.
- Mirándolo así... Tienes razón. Anda, que siempre te sales con la tuya.
- Ven que te bese.
- Sí, por lo menos bésame, caprichosa.




martes, 27 de febrero de 2018

8-M Huelga general


Este artículo es una enumeración elaborada a partir de la octavilla informativa de CGT sobre la huelga general convocada para el 8 de marzo en coordinación con el Movimiento Feminista. Una huelga general laboral, de consumo, de cuidados y estudiantil, que  denuncia, nada más y nada menos, lo siguiente: la mercantilización que explota y esclaviza a la mujer; las dificultades añadidas para acceder al empleo; el empleo precario, temporal, de jornada parcial y horario incompatible con el trabajo de cuidados que se le impone a la mujer; la brecha salarial; la desigualdad en las pensiones; el acoso sexual y por razón de sexo; la violencia machista y del mercado que maltrata, asesina, enferma, incapacita; la discriminación de las instituciones y sus leyes; la falta de respeto social; la intromisión de la Iglesia; un sistema educativo que ignora toda la diversidad como mujeres lesbianas, bisexuales, transexuales, intersexuales, sin género, queers+; la carencia de derechos sexuales y reproductivos para todas; la falta de educación en la corresponsabilidad de los cuidados de las personas dependientes; una sanidad pública que trata como enfermedades la vida de las mujeres, la menstruación, el embarazo, la menopausia; la existencia de fronteras que sostienen el racismo, los CIE, las deportaciones; la negación para el reconocimiento de todos los trabajos que sostienen nuestras vidas: el trabajo doméstico y de cuidados, en especial el de empleadas del hogar... Abrumadora enumeración que justifica no una jornada de huelga, sino una auténtica rebelión en todos los ámbitos, porque afecta a todos los ámbitos, nos afecta y nos implica de lleno, pero seguimos sin querer entenderlo del todo. Así que me parece necesario apoyar la huelga, seguir luchando y difundir: “Parar para parar el mundo”. “Sin nosotras no hay ni producción ni reproducción”. “Huelga para vivir, huelga para cuidarnos”. “Sin nosotras el mundo no funciona”.



sábado, 10 de febrero de 2018

Las vidas de Shimazaki


Hôzuki, la librería de Mitsuko
Aki Shimazaki
Edición: Nórdica Libros, 2017
Traducción de Íñigo Jáuregui



La autora es canadiense de origen japonés, vive en Montreal y escribe en francés. Esta novela corta es japonesa, plenamente, por un montón de motivos: por el título, por los nombres, por los espacios, por las referencias al idioma y la escritura, por la manera en que está narrada esta novela japonesa escrita por una canadiense en francés... Y porque lo digo yo, que la acabo de leer y me ha dejado una sonrisilla de lelo feliz y satisfecho difícil de borrar.
Mitsuko mantiene una librería de lance (entendida como librería dedicada a libros de segunda mano), llamada Hôzuki, en la que destaca el fondo de filosofía. Mitsuko vive con su madre y su hijo, Tarô, de siete años y sordomudo de nacimiento. La propia librera nos cuenta en primera persona y en presente su vida, la de su hijo, la de la tienda, la del ciejo gato Sócrates, la relación que establece con una clienta y la hija de ésta, con quien Tarô conecta inmediatamente. Nos va desgranando, combinando presente y pasado, dobles historias, vidas que ocultan ottas vidas, secretos. Todo ello narrado con sencillez, con calma y sin demasiadas explicaciones, con frases cortas y sin digresiones, con la misma calma y sencillez con que caen los primeros copos de la incipiente nevada.
Mitsuko lleva una doble vida que le permite salir adelante. Tarô es poseedor de una historia que desconoce. La mujer cuya hija entabla una relacion de amistad con él, también es poseedora de un pasado que ahora pretende emerger. Todas son tramas que se nos narran a través de la librera, lo cual establece una nueva red que enriquece la obra: historias, libros, escritura e idioma japonenes, personas que cuentan... Una lectura reconfortante, una pequeña joya.



domingo, 28 de enero de 2018

Somos



Somos el vecino gilipollas y la vecina que friega su parte de acera cada mañana somos el que camina arrastrando los pies y escupe al suelo sin alterar el paso somos el insolente y la risueña los dientesde ambos enfundados en oro el tatuaje en el pecho la cerviz el idioma que no entendemos somos el que habla solo somos la que vende pulseras personalizadas la nueva camarera del pub y el triste dependiente que dormita tras el mostrador náufrago perdido somos el grupo que grita y ríe a gritos y quien tira el papel al suelo y quien pisa la mierda somos el dueño del perro y la mierda del perro y la mierda del dueñsomos quien desprecia al negro y quien reniega del moro y de la mora y su pañuelo y quien lamenta no haber aprovechado ese momento y quien paga y quien roba y quien pasa y a quien la norma no le afecta pues yo mi me conmigo somos la sombra de cada cuerpo y el cuerpo de mil formas los avatares de un dios o una diosa sin muchas ganas somos los lamentables las heridas el odio el golpe la redención la mala hostia la cobardía la excusa absurda la poca chicha somos nuestros vecinos somas nuestras vecinas porque en ellos vivimos a ellas correspondemos y viceversa somos la incorrecciótan necesaria y somos ay la estupidez inagotable hasta dejar de ser y ser borrados de los mapacompletamente y eternamente somos cojones somos coño somos cada partícula -qué miras, tú también- y el universo que aglutina y expande y comprime y el sueño colectivo y el aire común que nos agita y nos eleva y lanza contra el muro común también de los lamentos y de los gozos somos por equivocación y somos sin remedio y seremos así mal que nos pese por mucho nombre que tengamos y tanto ancestro y tanta tinta tonta y documentos somos cada uno de los muertos y cada pobre y cada desterrado y perseguida agredido insultada ejecutado mutilada y ese puto ignorante y esa lista de cara somos todos y somos cada uno y así vivimos Atlas o Sísifo o cualquier otro heroico fracasado infatigable y convencido pues somos el vecino gilipollas y la vecina que friega su parte de acera cada mañana... Con puntos suspensivos, somos.