jueves, 5 de marzo de 2009

Promesa de padre

Hoy he prometido no enfadarme
y he visto desfilar ante mí
los sucesos del día que empieza.
Las lentas, lentísimas comidas,
los líquidos siempre derramados,
los tratos, las órdenes, los ruegos,
discusiones tontas y peleas,
accidentes más tontos y llantos,
los mocos, las babas, los eructos,
los chivatazos, también los celos,
los “un rato más”, “no tengo sueño”...
Los sucesos, en fin, habituales
entre dos hermanos que se quieren
y el padre tan torpe que promete
no enfadarse hoy en todo el día,
en todo este largo, largo día.

2 comentarios:

Danilo T. Brown dijo...

jejeje, vuelvo de entre los muertos, a mí, los días en los que no me enfado, se me hacen más cortos.

si supieras cuánto estoy trabajando y cuán poco escribiendo...

Odal Orto dijo...

Bueno, tú tienes la excusa del trabajo, otros ni siquiera eso. Bienvenido.
Y sí, la mayoría son rescatados y revisitados.