Mostrando entradas con la etiqueta Antonio Santos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Antonio Santos. Mostrar todas las entradas

jueves, 31 de diciembre de 2015

En año viejo, un ovillejo



Y recordad que en momentos
tan dados a los regalos
es bueno cuidar el gasto
casi tanto como el gesto.

Por eso os regalo este poema y esta ilustración, gratis y con mis mejores deseos (no digo de qué):


REGALOS

Una rosa en la ventana,
de mañana;
un verso de amor que arde,
por la tarde;
en el pecho un bello broche,
por la noche.

No se trata de un derroche
regalar a quien se quiere
regalos que no se espere
de mañana, tarde o noche.



Carlos Lapeña: Rima rimando (UCLM, 2007)
con ilustración de Antonio Santos




jueves, 2 de octubre de 2014

caNOn


Dos espléndidas ilustraciones de dos artistas comprometidos con la causa, más las diez contundentes razones por las que nos oponemos al canon por préstamo bibliotecario, obra del profesor José A. Merlo Vega. Se permite... se recomienda difundir.


Antonio Santos

J.R. Mora






jueves, 28 de octubre de 2010

Libros que me gustan


Arqueología
Autor: Antonio Santos
Edición: El Jinete Azul, 2010


Es un álbum ilustrado de pequeño formato que acabo de descubrir. Es tan pequeño como matón, porque parece mentira que con tan pocas palabras y en tan poco espacio se puedan provocar más emociones.
La historia es my sencilla: un hombre tiene un sueño y construye un barco. Espera a un mar que no llega, todos se ríen de él, pasa el tiempo...
Antonio Santos habla de los sueños, de la creencia en las propias ideas, del individuo frente al grupo, del tiempo y la muerte, de arqueología... con sólo 63 palabras, 64 si contamos el título. E ilustra la historia con sus característicos recortes, sus inconfundibles figuras, con una sutileza, una limpieza, una claridad, estremecedoras.
Me parece un claro ejemplo de que un buen cuento se abre de lo concreto de la peripecia a lo más amplio de lo sugerido y nos pone en contacto con asuntos imprevistos por medio de diferentes niveles de lectura.
Es un álbum que gustará a los más pequeños, de dos o tres años, seguro, pero que a los adultos nos deja un regusto impagable para la reflexión e incluso la sonrisa.

Podéis echar un vistazo a la sugerente ficha de la editorial.