Una de las intenciones de este blog es dejar constancia de los libros infantiles que me gustan y que considero dignos de mención; libros que desde mi opinión de escritor-lector-bibliote-cario -e incluso padre- merecen la pena por su calidad, por dentro y por fuera, al margen del tiempo que lleven editados o, como ocurre en algunos casos, precisamente por eso.Dado que éste no es un blog especializado ni exclusivo de literatura infantil, habrá quienes digan “vaya, a estas alturas sale con este libro”; sin embargo bastará que una sola de las personas que se asoman por aquí lo descubra y valore para que esté justificado (se ruega dejar constancia en un comentario, gracias).
Así, hoy le toca el turno a Lobo, el álbum de Olivier Douzou.
La cuestión es la siguiente: vamos a contar un cuento de miedo, un cuento de un lobo; debemos crear el ambiente adecuado, poner voz de lobo y contar el cuento al mismo tiempo que -en esta ocasión sí- mostramos el libro a los niños; y empezamos: “Me pongo mi nariz… Me pongo mi ojo… Me pongo mi otro ojo…” El lobo que habla se va construyendo a sí mismo, hasta el final de la historia, final sorprendente y divertido que encantará a los oyentes.
Y después, para mostrar que un libro puede ser un objeto más complejo de lo que suponemos, enseñamos la cubierta y la contracubierta y las guardas, y desvelamos que la historia ya está contada antes de abrirlo, pero, claro, eso no lo sabemos hasta concluir la lectura.
Título: Lobo
Autor: Olivier Douzou
Editorial: Fondo de Cultura económica, 1999

No hay comentarios:
Publicar un comentario