Ven y dime al oído
eso que tú bien sabes
y me sonroja y me estremece tanto...
Eso que dices tan bien
con tu aliento tan cálido,
que me sonríe y me perturba el alma,
eso que no podré
dejar de desear
durante todo el día...
Ven y dime eso que después hacemos
muertos y vivas de vergüenza y gusto...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario